Dice Castaneda: en primer lugar debemos usar los oídos para liberar a los ojos de parte de su trabajo. Desde que nacimos hemos usado los ojos para evaluar al mundo. Hablamos con los demás y con nosotros mismos principalmente de lo que vemos. Un guerrero siempre tiene el oído atento a los sonidos del mundo.
Lo esencial es invisible a los ojos. A. de Saint-Exupéry.
Cuanta razón tenía...
Les recomiendo clasificar sus discos por orden autobiográfico, como en la película Alta Fidelidad. No se la pueden perder.