05 diciembre 2005

Las Aquarelas de Toquinho

El fin de semana se presentó Toquinho en el teatro Coliseo. Llegué con mucha suerte a conseguir un par de entradas para el domingo, éramos muchos los amantes del bossa nova.
El show tardó en comenzar y algunos espectadores empezaron a palmear de una forma muy rítmica alentando a los músicos a salir.
Aparecieron Silvia María Góes de Jesus en teclados, Ivani Sabino en bajo y Lupicínio Morais en batería y tocaron jazz al mejor estilo Jobim.
Con mucha humildad y casi pidiendo permiso, entró el que fuera el niño prodigio de Brasil y tocó esa maravillosa guitarra, como solo él sabe hacerlo.
Contó miles de anégdotas de Vinicius de Moraes, de Antonio Carlos Jobim y mezcló jazz, tango y bossa nova. Habló de Piazzola, de Mastroianni, de Serrat. Por momentos volábamos de América a Europa solamente con el mismo ticket.
Presentó a Vanda Lucía, una mujer con voz de aquarelas; todos los tonos, ritmos, y movimientos hablablan de Brasil y Toquinho dijo: hay cosas que no se aprenden ni en las mejores universidades...
Algunos temas interpretados fueron: Tarde de Itapoa, A tonga da Mironga, Voce Abusou, Samba da Bencao, Mais que nada y Aquarela.
Nadie pudo dejar de aplaudir, bailar, cantar, tararear. Ningún cuerpo estaba quieto.
Al final todos nos paramos, pedimos tres bises, Toquinho salió y particularmente a mi me dejó con muchas ganas de seguir allí o en Copacabana o en cualquier lugar donde ver las cosas en colores y tomar caipirinhas.