
Versiones, combinaciones, variaciones rítmicas, alteraciones...el tango parece especialmente dispuesto, especialmente adecuado para el juego abierto con la música electrónica, patente de corso para abordar, tomar, apropiarse y reentregar lo que ya es de soberanía popular.
En ese espacio de fronteras imprecisas, en plena exploración, del que surgen uno tras otro, nuevos proyectos, orquestas y discos, destaca Sudestada tango Lounge. Entre clásicos de clásicos (Caminito, Volver, El Choclo o Por una cabeza) brillan composiciones nuevas de Federico Mizrahi, pianista y compositor, a cargo de la producción del disco y la voz de Ligia Piro (pureza de linaje tanguero) en temas como Vida mía, de Osvaldo y Emilio Fresedo y Nada. Preciosos.
En ese espacio de fronteras imprecisas, en plena exploración, del que surgen uno tras otro, nuevos proyectos, orquestas y discos, destaca Sudestada tango Lounge. Entre clásicos de clásicos (Caminito, Volver, El Choclo o Por una cabeza) brillan composiciones nuevas de Federico Mizrahi, pianista y compositor, a cargo de la producción del disco y la voz de Ligia Piro (pureza de linaje tanguero) en temas como Vida mía, de Osvaldo y Emilio Fresedo y Nada. Preciosos.
Así, combinados, el lounge (una derivación bailable, despojada y sensual del jazz, nacida en los 50.´) da nuevos aires, leves y frescos, a tangos tradicionales. Sonidos sutiles y buenos arreglos, fusiones y remixes que lo vuelven, cada vez mas, la música de la ciudad.
Ana Laura Pérez