El cáncer de cérvix es el segundo tumor más frecuente en la población femenina, con más de medio millón de casos nuevos anuales en todo el mundo. Si lo comparamos a nuestro país, el problema es especialmente grave en países menos desarrollados debido a que las revisiones ginecológicas no son tan accesibles.
El factor más determinante en el desarrollo del cáncer de cérvix es la infección por algunos tipos del virus papiloma humano (VPH). La infección por VPH se transmite de persona a persona durante las relaciones sexuales; está infección es tan frecuente y difícil de evitar, que cerca del 75% de las mujeres la han sufrido en algún momento de su vida.
El grupo de los VPH están constituidos por más de 100 tipos. Por lo general, suelen causar lesiones menores como verrugas o papilomas genitales, pero algunos tipos (VPH tipos; 16, 18, 45, 56 y otros) son de alto riesgo ya que pueden causar cáncer de cérvix. La mayoría de las mujeres con infección por los tipos de alto riesgo no desarrollarán un cáncer de cérvix y la infección desaparece sin ningún tratamiento, gracias a que el sistema inmune de la mujer destruye los virus. Sin embargo en algunas mujeres esta infección puede ser el origen del cáncer.
Hasta la fecha, la única arma eficaz contra el cáncer de cérvix es la revisión ginecológica y la citología anual para detectar el tumor en fases iniciales, en las que se puede curar.
Esto se conoce gracias a la publicación de los primeros resultados de un estudio en la que ya han participado más de 12.000 mujeres de varios países con edades comprendidas entre 16 y 26 años.
Se trata de una vacuna recombinante cuadrivalente que actúa contra los tipos VPH de alto riesgo más frecuentes del cáncer de cérvix (tipos 16 y 18, responsables del 70 por ciento de los cánceres del cuello uterino) y contra los tipos más frecuentes responsables de las verrugas genitales (tipos 6 y 11 que contribuye a más del 90% de las verrugas genitales).
Esta vacuna se administraría en 3 dosis (una inicial, la segunda tras dos meses y la tercera tras 6 meses) a niñas y también a niños para prevenir que, cuando sean mayores infecten a sus eventuales parejas.
Esta vacuna disminuirá la morbilidad de la infección por el virus del papiloma humano y cambiará la incidencia del cáncer de cérvix lo que supondrá salvar millones de vidas.
COMITÉ TÉCNICO NACIONAL
Se trata de una vacuna recombinante cuadrivalente que actúa contra los tipos VPH de alto riesgo más frecuentes del cáncer de cérvix (tipos 16 y 18, responsables del 70 por ciento de los cánceres del cuello uterino) y contra los tipos más frecuentes responsables de las verrugas genitales (tipos 6 y 11 que contribuye a más del 90% de las verrugas genitales).
Esta vacuna se administraría en 3 dosis (una inicial, la segunda tras dos meses y la tercera tras 6 meses) a niñas y también a niños para prevenir que, cuando sean mayores infecten a sus eventuales parejas.
Esta vacuna disminuirá la morbilidad de la infección por el virus del papiloma humano y cambiará la incidencia del cáncer de cérvix lo que supondrá salvar millones de vidas.
COMITÉ TÉCNICO NACIONAL