07 febrero 2007

NESTOR DE LUCA




Luego de agotar todas mis lágrimas comprendí que era hora de comenzar a vivir nuevamente. De ésta manera tomé lo que había quedado de mí y empecé a darme el gusto de escuchar mis propios deseos.
Casi sin darme cuenta me encontré treinta años después en un taller de pintura, donde me ayudaron a descubrir que los tesoros, luego de mucho buscar, se encuentran en el lugar donde habíamos partido.
Espero sinceramente que estas páginas sirvan de aliento e inspiración a otras personas en situación similar a la mía, y que al igual que yo descubran que los colores como la vida, siguen siendo bellos aunque no los podamos ver.

"Gracias a la pintura encontré una excelente excusa para despertar todas las mañanas."

Néstor de Luca.
Un gran abrazo y mi admiración para vos.