Recuerdo mis primeros años de vida gracias al jacarandá; resulta que vivíamos en Villa del Parque, un barrio precioso. Todos los días al salir del jardín de infantes me chocaba con este árbol.
Mi maestra de preescolar, creo yo de pura casualidad, nos enseñó ese año la canción de María Elena Walsh que hiciera para resaltar la belleza del este árbol. Al mediodía volvía a mi casa con los ojos color lila y cantando feliz...al este y al oeste....
Mi maestra de preescolar, creo yo de pura casualidad, nos enseñó ese año la canción de María Elena Walsh que hiciera para resaltar la belleza del este árbol. Al mediodía volvía a mi casa con los ojos color lila y cantando feliz...al este y al oeste....Cuando hace un tiempo caminábamos por las calles de Buenos Aires, Mauricio me dice que adora los jacarandaes y por eso estos días escribió este artículo tan lindo y realizó un video con las fotos tan hermosas que acostumbra tomar.
Hoy hablaba con una persona y le decía, ¿ te imaginas el jacarandá con el aroma del tilo? y ella (psicóloga) me dijo " la perfección no existe, pero está bueno desearla".