

El crítico argentino Abraham Haber observó en cierta ocasión que la temática de Adolfo Nigro gira alrededor de tres de los cuatro elementos clásicos; tierra, agua, aire. A partir de 1977, el tema de la tierra va a asumir en su producción importancia fundamental. Esa mirada hacia la tierra había sido la que, durante su permanencia en Barcelona había determinado afinidades muy estrechas respecto a Miró