de Guillermo Roux, un maestro.En Flores
Flores, es uno de los baluartes del yrigoyenismo, y por lo tanto, en comunicación constante con todos los centros radicales de la ciudad, ofrecía en la calle Rivadavia un aspecto de sospechosa animación que me recordó la semana trágica. Gente en las puertas de los comercios balconeaba a los vigilantes en la esquina de Rivera Indarte, la cuadra de la comisaría, revisaban a todos los autos particulares que pasaban. Precisamente, esa mañana venía yo de Villa Devoto...
Fragmento Aguafuertes porteñas.
http://www.clarin.com/diario/2006/05/28/laciudad/h-05815.htm
Julián
Letra: José Luis Panizza
Música: Edgardo Donato
Yo tenía un amorcito
que me dejó abandonada,
y en mis horas de tristeza
lo recuerdo con el alma.
Era un tigre para el tango
y envidia del cabaret,
pero un día traicionero
tras de otra se me fue.
Por qué me dejaste
mi lindo Julián,
tu nena se muere
de pena y afán.
En aquel cuartito
nadie más entró
y paso las noches
llorando tu amor.
Amor que fingiste
hasta que caí,
con besos me hiciste
llorar y reír;
y desde aquel día
mi lindo Julián,
no tengo alegría,
me muero de afán.
(Recitado)
Negro, como extraño tus caricias, tus mimos y tus sonrisas. Dame de nuevo tu corazón y he de pagarte contento con mil besos de perdón. (Recitado) Negro, yo nunca podré olvidarte y siempre sabré esperarte. Piensa en el nido abandonado, un corazón destrozado sólo puede perdonar. Yo tenía un amorcito que era envidia del Pigall, era un tigre para el tango y se llamaba Julián. Pero un día, entusiasmado por una loca ilusión, dejo el nido abandonado, destrozó mi corazón.