

Acompañan a la presentación de Camino a Guantánamo tres de los verdaderos protagonistas de esta historia. El cuarto se encuentra desaparecido o muerto. Los tres que sobrevivieron son conocidos como “Los tres de Lipton”, tres jóvenes ingleses de procedencia pakistaní que fueron encarcelados injustamente durante casi tres años. Ahora, liberados de aquel infierno, promocionan la película con una fidelidad propia de estrellas de Hollywood porque piensan que la única forma de combatir esta injusticia es informando al mundo entero.
Camino a Guantánamo cuenta la historia de estos jóvenes. Y es una reconstrucción tan real que podría confundirse con un documental. Para evitar esa confusión, la película alterna las entrevistas hechas a los protagonistas con la narración ficcionada de los hechos que cuentan. Cuatro jóvenes ingleses viajan a Pakistán, de donde proceden sus familias, para asistir a la boda de uno de ellos. Antes de la ceremonia, se aventuran a cruzar la frontera y entran en Afganistán días antes de la caída del régimen talibán. Esta decisón fatal les conduce a una injusta detención, al encarcelamiento y a torturas consentidas por gobiernos mal llamados democráticos.